viernes, 5 de julio de 2013

Reseña "Ojos azules en Kabul"

Hoy toca otro libro. Otro libro muy especial para mi. Tengo la impresión de que este verano será impresionante solo por lo que en unas pocas semanas he pasado. Este libro es "Ojos azules en Kabul" de Anabel Botella.

Este libro es importante para mi por varias razones, las dos más importantes son:

-Que la escritora es murciana (y me llena de orgullo por estas cosas decir que yo también).

-La historia en si, tanto los personajes como el tema que trata y la trama.

Saira es una afgana marcada, como se nos hace notar página tras página en la primera parte. Su tez es pálida, sus cabellos rubios y sus ojos azules. Su historia no es bonita.

Bahar, su madre, fue violada por uno (o varios) norteamericanos borrachos y mataron a su marido y padre de su hermana mayor Mariam. Ella no sabe que día nació porque su madre no quiso recordar el día en la Saira, la niña que no debió haber nacido, nació.de forma que, además, la dejó estéril en el parto.

Ella vive con su madre, su hermana (que le da Saira los cuidados que no recibe de Bahar) y su abuelo, un ex-profesor de universidad. Si bien no pueden comer todos los días -a veces solo sopa de piedras- ella es feliz en una familia que cree en la igualdad de las mujeres, con cuentos antes de dormir y clases de inglés y matemáticas en casa por no poder ir a la escuela a causa de los talibanes.

En este tiempo es una niña, de apenas ocho años (más o menos) y podemos observar desde sus ojos inocentes escenas tan horrendas como violaciones y asesinatos. La autora consigue que, a pesar de percibir solo algunos sonidos y gestos, sepamos los horrores que esta familia debe vivir. Porque lo malo llega cuando Ramin (un ser totalmente odioso y cruel) pasa a ser "el hombre de la casa" y todo se oscurece en la vida de estas mujeres que no decidieron donde nacer y donde solo Saira conseguirá hacer magia para labrarse su propio destino.

Antes he hablado de una "primera parte", digo esto porque se puede diferenciar claramente, no solo porque la primera parte transcurre en Kabul y la segunda en otro lugar, sino porque mientras en la primera parte es una niña de ocho años inocente, en la segunda tiene dieciseis años y es una joven muy madura para su edad pero que aún arrastra problemas del pasado y con un gran desarrollo del personaje sin perder la esencia que se veía en su niñez.

En mi opinión, la mejor parte ha sido la primera, aunque la segunda (con su final) ha sido brillante.

Un retrato inocente a la vez que realista para tratar uno de los temas candentes en la actualidad, con sus claroscuros correspondientes, nos hace reflexionar, llorar, dar un golpe sobre la mesa, gritar de rabia y sonreír de forma esperanzadora. Sentirnos todos un poco como Laura, que fue a Afganistán para cambiar el mundo y no se quedó de brazos cruzados aunque solo fuera un pequeño paso, y saber, como Saira, que seguramente en  muchos lectores el efecto de este libro solo durará durante algunas horas, quizás un día. Pero siempre hay a quien realmente cambia, y ese es otro pequeño paso hasta un mundo como el que imaginó Jonh Lennon en Imagine.

1 comentario:

¿Qué tal si ahora escribis que os ha parecido la entrada? Sería estupendo y no enviaré virus a tu ordenador, palabra de merodeadora.