Autor/a:
Sharon Dogar
Editorial:
Everest
Nº
de páginas: 356
“Encerrados en la casa de
atrás” es ficción. Pero es la ficción más real que he podido leer en mucho
tiempo, tratando de algo más que el Holocausto si se sabe leer bien.
Todo empieza el 13 de Julio
de 1943 en Ámsterdam. Ese día, tanto la familia Frank como la familia Van Pels
entrarán en el que será su “hogar” durante más de dos años. El protagonista (y
narrador en primera persona) es Peter Van Pels, o Peter Van Dam en el diario
que escribiría Ana Frank. Él nos hablará desde dos puntos cronológicos: La
enfermería de Mauthausen en Mayo de 1945 y flashbacks en forma de capítulos
desde el día que entró en el anexo hasta su presente.
Si bien el tema principal es
-obviamente- la masacre de los nazis en la II Guerra Mundial, hay muchos más.
Junto a él, junto a Ana y junto al resto de habitantes de esa “casa” viviremos
escondidos de la Gestapo. Con miedo a hacer demasiado ruido, con ruido a no
salir nunca de esos pocos metros cuadrados, con miedo a no sentir nunca el amor
o la verdadera libertad, con miedo a no dejar huella, con miedo a los soldados,
con miedo a que nadie nos escuche y sepa nuestra historia, con miedo a ser un
número más, un muerto más, un judío más, con miedo a no saber quiénes somos o si
alguna vez lo sabremos…
Por eso es un libro ficticio
pero real, real por la gran base verídica que lo construye y que ha sido la
verdad de millones de personas que o bien murieron, o bien consiguieron
sobrevivir a ese infierno. Peter no es real -al menos no del todo- pero lo que
nos cuenta es tan tangible como para hacernos pensar, soltar alguna lágrima e
intentar vivir por él.