viernes, 26 de julio de 2013

Reseña "El hjo de Neptuno"

Hoy traigo la reseña de un libro que me ha encantado. Realmente puedo ser poco objetiva porque estas dos sagas me han cautivado y he crecido con ellas. Leí "Percy Jackson y el ladrón del rayo" cuando tenía 12 años, los mismos que por aquel entonces tenía Percy y seguí leyendo del tirón hasta "La batalla del Laberinto", donde seguí leyendo en ingles los libros para no tener que esperar más de la cuenta. Así que, si para algunos su saga de referencia en la infancia y adolescencia fue Harry Potter, para mi lo ha sido (y lo sigue siendo) Percy Jackson. Aunque no os confundáis, también soy una potterhead de los pies a la cabeza y me encantan cada uno de los personajes pero... no es lo mismo.


Percy Jackson ha despertado, literalmente. La diosa Hera/Juno intercambió a los líderes de los campamentos para unirlos (o crear otra guerra civil americana, lo que primero ocurriera).

Ahora él se encuentra sin memoria, en territorio enemigo, con una antigua conocida y los que serán sus compañeros de la misión que les ha sido encomendada. Hazel, una niña de trece años con demasiado peso sobre su espalda y Frank, un muchacho medio chino y  medio canadiense que no quiere echarle leña al fuego. Juntos tendrán que viajar hasta el país más allá del poder de los dioses para salvar a uno de ellos y derrocar a un gigante invencible ¿Fácil, verdad?

Rick Riordan consigue superarse con cada libro. Esta novela es la segunda de “Los héroes del Olimpo” y, como la anterior, te deja a expensas de lo que pasará en los siguientes libros. Ahora que Percy ha vuelto, volvemos a reír ante sus comentarios sarcásticos y sus bromas, pero también podemos ver su evolución desde “El Ladrón del rayo” hasta ahora. Se ha vuelto más perspicaz y maduro, más responsable y su mirada es más dura aunque su humor siga siendo el mismo. Los dos nuevos amigos también van a tener su desarrollo y vamos a leer como empiezan a superar sus miedos y a ver sus virtudes, dando giros insospechados. 
La trama te da, poco a poco, las claves para saber cómo va a terminar el libro sin darte cuenta, porque no puedes parar de devorar cada página como si fuera una galleta con glaseado azul.

Y como siempre, podremos encontrar en la geografía americana los signos de que dioses, monstruos y héroes siguen paseándose por aquí porque… ¿Alguien sabe quien lleva Amazon?


Ya sabemos que la vida de semidiós es difícil (sobre todo para nuestro querido hijo del viejo percebe) pero no hay nada mejor para este verano que encontrar a tu progenitor divino mientras luchas en los Campos de Marte, aprendes latín, montas al caballo más rápido del mundo e intentas recordar una antigua vida de la que solo recuerdas a una persona.

viernes, 5 de julio de 2013

Reseña "Ojos azules en Kabul"

Hoy toca otro libro. Otro libro muy especial para mi. Tengo la impresión de que este verano será impresionante solo por lo que en unas pocas semanas he pasado. Este libro es "Ojos azules en Kabul" de Anabel Botella.

Este libro es importante para mi por varias razones, las dos más importantes son:

-Que la escritora es murciana (y me llena de orgullo por estas cosas decir que yo también).

-La historia en si, tanto los personajes como el tema que trata y la trama.

Saira es una afgana marcada, como se nos hace notar página tras página en la primera parte. Su tez es pálida, sus cabellos rubios y sus ojos azules. Su historia no es bonita.

Bahar, su madre, fue violada por uno (o varios) norteamericanos borrachos y mataron a su marido y padre de su hermana mayor Mariam. Ella no sabe que día nació porque su madre no quiso recordar el día en la Saira, la niña que no debió haber nacido, nació.de forma que, además, la dejó estéril en el parto.

Ella vive con su madre, su hermana (que le da Saira los cuidados que no recibe de Bahar) y su abuelo, un ex-profesor de universidad. Si bien no pueden comer todos los días -a veces solo sopa de piedras- ella es feliz en una familia que cree en la igualdad de las mujeres, con cuentos antes de dormir y clases de inglés y matemáticas en casa por no poder ir a la escuela a causa de los talibanes.

En este tiempo es una niña, de apenas ocho años (más o menos) y podemos observar desde sus ojos inocentes escenas tan horrendas como violaciones y asesinatos. La autora consigue que, a pesar de percibir solo algunos sonidos y gestos, sepamos los horrores que esta familia debe vivir. Porque lo malo llega cuando Ramin (un ser totalmente odioso y cruel) pasa a ser "el hombre de la casa" y todo se oscurece en la vida de estas mujeres que no decidieron donde nacer y donde solo Saira conseguirá hacer magia para labrarse su propio destino.

Antes he hablado de una "primera parte", digo esto porque se puede diferenciar claramente, no solo porque la primera parte transcurre en Kabul y la segunda en otro lugar, sino porque mientras en la primera parte es una niña de ocho años inocente, en la segunda tiene dieciseis años y es una joven muy madura para su edad pero que aún arrastra problemas del pasado y con un gran desarrollo del personaje sin perder la esencia que se veía en su niñez.

En mi opinión, la mejor parte ha sido la primera, aunque la segunda (con su final) ha sido brillante.

Un retrato inocente a la vez que realista para tratar uno de los temas candentes en la actualidad, con sus claroscuros correspondientes, nos hace reflexionar, llorar, dar un golpe sobre la mesa, gritar de rabia y sonreír de forma esperanzadora. Sentirnos todos un poco como Laura, que fue a Afganistán para cambiar el mundo y no se quedó de brazos cruzados aunque solo fuera un pequeño paso, y saber, como Saira, que seguramente en  muchos lectores el efecto de este libro solo durará durante algunas horas, quizás un día. Pero siempre hay a quien realmente cambia, y ese es otro pequeño paso hasta un mundo como el que imaginó Jonh Lennon en Imagine.